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Mostrando las entradas etiquetadas como relajación

Calma

Procuro silenciar mis pensamientos, desacelero los latidos de mi corazón, busco la serenidad del mar en calma, me conecto con la paz de las montañas.  Procuro relajar mi mente y mi cuerpo, cierro mis ojos y respiro lentamente, escucho la melodía del río que fluye, el crepitar de la leña en el fuego. Procuro vivir intensamente este momento de sosiego, me despego de la prisa, me alejo de la negatividad. Procuro tener calma, desacelero mi caminar, me conecto con la tierra, alcanzo un profundo bienestar interior. Observo una flor, el vuelo de un ave, contemplo un amanecer, cultivo mi paz espiritual... estoy conmigo. 

Todo a su ritmo

Carl Honoré, periodista canadiense, en su libro "Elogio de la lentitud" habla sobre una desaceleración en la comida, el trabajo, el ocio, las relaciones y el sexo. Cuenta que un día tomó conciencia de la velocidad con que le leía un cuento a su hijo, saltándose páginas, porque quería revisar su correo electrónico y hacer mil cosas más. Se asustó. Y se interesó por el movimiento Slow (Lento). Honoré señala que debemos dedicar a las cosas el tiempo que merecen. Desacelerar. Apagar el televisor, coger un papel y un lápiz, confeccionar una lista de actividades diarias y empezar a tachar las prescindibles. Según él tememos a la inactividad. Buscamos atajos. Colocamos la cantidad antes que la calidad. Y el movimiento Slow antepone la calidad a la cantidad. El apresuramiento hace que la gente esté siempre a punto de explotar. Así, gente normal y buena, en un taco, es capaz de enloquecer. Según él todo esto se ve reflejado en los problemas de salud pública (depresión, estrés, an...

¡Fluye!

"Entre las orillas del dolor y el placer fluye el río de la vida. Sólo cuando la mente se niega a fluir con la vida  y se estanca en las orillas, se convierte en un problema. Fluir con la vida quiere decir aceptación; dejar llegar lo que viene y dejar ir lo que se va. Tú no eres lo que sucede, eres a quien le sucede." (Sri Nisargadatta Maharj) No vivas de prisa. Intenta que la vorágine del mundo exterior no te consuma. No descuides tu mundo interior. Deja que tu vida fluya, que siga su cauce normal.  Ábrete a aceptar lo que viene y deja que se vaya lo que se tenga que ir sin retenerlo. Deja ir el pasado para que tu corazón esté en paz. Acepta lo que antes ocurrió y dile adiós, porque todo pasado es un recuerdo de lo que ya fue y no puede cambiarse. No inviertas tu valioso presente viviendo en tiempos pasados que sólo habitan en tu mente.  Aquí y ahora estás leyendo estas líneas. No mires atrás. Tu ...

No renuncies a tu tiempo

Comienza el tan esperado fin de semana. Seguramente durante la semana trabajaste demasiado y ya es hora de que te regales un merecido descanso. Lo ideal es que el trabajo que realizamos día a día nos haga sentir plenos y no signifique una tortura de la que no se puede escapar porque sí o sí hay que ganarse el sustento. En este último caso, cuando no nos desempeñamos en el trabajo con el que siempre soñamos, lo más probable es que tengamos que convivir a diario con un alto grado de desmotivación. ¿Qué podemos hacer en este caso? Intentar que exista una buena predisposición de tu parte hacia lo que haces, porque de otro modo, puedes producir un estrés muy dañino para tu salud.  Por ejemplo, piensa que con un simple gesto, como el de sonreír amablemente, puedes alegrarle el día a otra persona. Si pones una sonrisa en tu cara harás sonreír a todos alrededor, o si saludas con un fuerte abrazo verás como ese ánimo y buenas energías se te devuelven, y en definitiva, ...