Aunque no lo creas, si la ira te invade y sientes que pierdes el control, puedes controlarte. Aunque la ira es una emoción normal y por lo general sana, cuando está fuera de control se vuelve destructiva y puede acarrear una serie de problemas a tu vida. La ira puede interferir negativamente en tus relaciones personales y en tu calidad de vida. De forma instintiva expresamos nuestra ira agresivamente, pero está claro que no podemos ir por el mundo dando golpes cada vez que nos enojamos. Es por esto que existen ciertas normas sociales, e incluso el sentido común, que establecen límites a nuestras reacciones. Expresar nuestro enojo de manera asertiva es lo más sano. Para que lo logres lo primero es que aprendas a esclarecer cuáles son tus necesidades y cómo satisfacerlas sin dañar a los demás. El ser asertivo implica expresar nuestros intereses, creencias, opiniones y deseos, sin perjudicar ni agredir los deseos, intereses o derechos de los demás. Para aprender a control...
Te invito a que comiences a recorrer un maravilloso camino hacia el encuentro contigo misma. Un viaje de autoconocimiento que te llevará a romper los límites que te has auto-impuesto, a seguir creciendo como persona y a vivir en plenitud. Iniciemos juntas y con mucho amor este hermoso viaje sacando el máximo provecho a tu aquí y ahora.