Todos a lo largo de nuestra vida hemos experimentado el pesimismo en más de una oportunidad, frente a los fracasos, a los desengaños o a la mala suerte. El cómo nos enfrentamos a estas situaciones negativas y cómo las asumimos varía de una persona a otra.

Afortunadamente, existen algunas pautas como las que plantea la psicóloga Jennifer Delgado Suárez, que podemos seguir para dejar de ser pesimistas:
1. Identifica los pensamientos que te hacen sentir mal y anótalos en un papel. Reflexiona sobre su causa, intenta deslindar por qué piensas así. Pregúntate hasta qué punto estos pensamientos se corresponden con la realidad. De seguro te sorprenderás al darte cuenta que este tipo de pensamientos no tiene una base lógica.
2. Reflexiona sobre cómo este tipo de pensamientos pesimistas determina tu estado emocional y tu comportamiento. ¿Qué haces cuando eres optimista? Confróntalo con tu productividad cuando eres pesimista. ¿Cómo se resienten tus relaciones interpersonales cuando te manifiestas de forma pesimista?
3. Conoce tus límites y tus responsabilidades. Borra la palabra culpa de tu diccionario y cámbiala por el vocablo responsabilidad. Internaliza que no tenemos el control de todo lo que sucede a nuestro alrededor y que la vida no se ensaña contigo, lo hace un poco con todos.
4. Aprende a escuchar de forma empática a los demás. No compitas con tus amigos para hacerles ver que tus problemas son mayores, en lugar de eso, escucha sus dificultades e intenta aprender sus estrategias para lidiar con las mismas.
5. Ante cada pensamiento negativo y pesimista, busca una idea positiva que te haga sentir bien.
Es importante que seamos conscientes de cómo es nuestra forma de enfrentarnos a las situaciones que se nos van presentando a lo largo de la vida. No olvidemos que la decisión sobre cómo nos afectan las cosas depende sólo de nosotros mismos. El optimismo nos proporciona paz interior y esa paz proporciona una belleza que ilumina nuestra personalidad. El optimismo vence al desaliento y al abandono que siempre afean la personalidad. ¡Que tengas un buen día!
Sin duda, los consejos son sabios, buenos e importantes. Habría que sacar tiempo y ponerse a ello para reflexionar.
ResponderEliminarMe imagino que la mayoría de las personas estamos en la zona intermedia. Vemos lo bueno, lo malo y ahí vamos más o menos, sin deprimirnos ni estar muy bien.
Y esto es como todo, habrá circunstancias que no asumamos nada bien y otras a las que no le demos importancia. Depende de cada uno y de la circunstancia. El caso es saber darle la importancia que se merece, ni más ni menos, y seguir adelante. Pero ya sé que cuesta y que no siempre podemos.
No sé qué más decir :P, un beso, Carolina
Muy bueno tu aporte Natalia!! Como bien dices, depende de cada uno y de las circunstancias, entonces hay que ponerle empeño en mirar siempre el vaso medio lleno antes que medio vacío. Besos para ti y gracias por ser parte de Mujer versus límites!!
EliminarHola Caro!!! pues yo a pesar de los tropezones que doy soy de las que prefiero ver el vaso medio lleno, a lo mejor por eso despues de tropezar me levanto tan rapido!!!
ResponderEliminarAptitud positiva ante la vida aunque a veces cueste !!!
Un beso enorme cargado de buen rollito!!!
Hola Yolanda! Justamente amiga, esa es la idea. Me gusta mucho tu actitud!! Besitos!!!!
EliminarHola amiga, muy buena reflexion. Yo casi siempre soy pesimista, pero hubo un tiempo en que el optimismo me acompañaba, y se que quiza un dia el volvera............Un placer reflexionar tus palabras. Cuidate.
ResponderEliminarHola Sandra!! Bueno amiga espero que estos consejos te ayuden en parte a recuperar ese optimismo perdido. No es imposible si realmente tú quieres cambiar amiga!!
EliminarRecibe un gran abrazo y manos a la obra!!