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Mostrando las entradas etiquetadas como actitud

¡Persevera!

No llores por haber perdido el sol, porque tus lágrimas no te permitirán ver las estrellas. No llores por  lo que ya pasó, porque no podrás disfrutar de lo que está pasando Aquí y Ahora. Si vives lamentándote, nunca podrás sonreír y tu tiempo se esfumará sin que te des cuenta, entre quejas que no te llevarán a ninguna parte. Tus deseos de vivir la vida deben ser más grandes que tus miedos y tus dudas. Si hoy tu corazón no tiene la respuesta que necesitas, espera con paciencia hasta mañana. No te desesperes. Confía en Dios. Respira profundamente. No te rindas por ningún motivo. No bajes los brazos ni te dejes llevar por la corriente. Sigue de pie aunque estés herido. Intenta sobreponerte al fracaso o a la enfermedad. Es duro hacerlo, pero vale la pena el esfuerzo. Tienes el potencial para lograrlo. Cree en ti y serás capaz de vencer a la adversidad. 

No es más fácil la vida fácil

He conocido, y me imagino que ustedes también, a personas que siempre optan por la parte menos complicada de la vida. Personas que por lo general prefieren el camino más fácil, el que les signifique correr menos riesgos.  Personas que quieren conseguir una meta, pero no quieren usar los medios necesarios para alcanzarla. Quieren tener un título profesional, pero no se esfuerzan por estudiar o quieren tener buenas amistades, pero no son capaces de hacerle un favor a un amigo.  Este tipo de personas no sabe distinguir entre lo que es el querer algo, con todo lo que ello implica, con todas sus consecuencias, y lo que es una ilusión, algo que probablemente, por culpa de su forma de ser, jamás podrá ser realidad. Lamentablemente ellos no saben que para conseguir algo en la vida es necesario esforzarse. No saben que es necesario salir de la comodidad para poder alcanzar los sueños.    Definitivamente el camino fácil es el que finalmente da más trabajo. Al prin...

Cuestión de actitud

La actitud es un sentimiento interno expresado en la conducta y que puede ser observado sin mediar palabra alguna. Dice mucho acerca de nosotros y también determina el tipo de relación que establecemos con nuestro entorno; es decir, si mi actitud hacia los demás es positiva, lo que recibiré será también positivo.  Como vivimos en un mundo de causa y efecto, recibimos lo que damos. El ambiente en que nos desenvolvemos lo hacemos nosotros con nuestras actitudes. Por ejemplo, si eres de las personas que saluda con un cálido "¡Buenos días!" al comenzar la jornada laboral, sin duda estarás disfrutando de un ambiente mucho más positivo que el ambiente que genera una persona apática que llega sin saludar y que no muestra interés por relacionarse con sus compañeros de trabajo.  Es muy bueno tomar la iniciativa, porque al cambiar nuestra actitud, nuestro alrededor también cambiará. Una actitud positiva trae lo bueno a tu vida. Por el contrario, una actitud negativa sólo traer...