lunes, 12 de noviembre de 2018

Que no te atrape lo cotidiano

Durante los últimos meses en muchas ocasiones tuve la intención de volver a escribir, pero desistí porque sentía que no tenía suficiente inspiración para hacerlo o porque el sinfín de tareas que tengo que asumir a diario contribuía a que no llegara ese momento por falta de tiempo.

Pero finalmente hoy he tomado la decisión de hacerlo. He vuelto a escribir porque no quiero estar atrapada en mi cotidianidad. Porque el que sólo sobrevive se olvida de su verdadera esencia, se olvida de aquel tesoro que está dentro de uno y que finalmente es la llave de nuestra libertad. 

Es tan valioso el poder hacer algo más en la vida que simplemente sobrevivir. Es tan valioso el darnos tiempo para poder ser nosotros mismos. El tener ese valioso tiempo nos permite sentir, pensar, analizar, reflexionar, para finalmente poder decidir cuál será nuestro camino a seguir, el que nos llevará a disfrutar de nuestra vida plenamente; es decir, siendo y haciendo lo que realmente queremos. 

Lamentablemente por mucho que queramos tener todo bajo control siempre nos encontraremos con situaciones que escapan de nuestras manos, que son hechos imprevisibles que nos desestructuran y desarman. Lo importante es el cómo enfrentamos estas situaciones, tan complicadas a veces. 

Personalmente he ido aprendiendo que lo ideal es intentar siempre centrarnos en nuestro interior. Enfocarnos en nuestras propias posibilidades y en nuestros propios recursos para poder seguir avanzando, sea cual sea el obstáculo frente al cual nos enfrentemos. 

Si aceptamos la realidad que se nos viene encima utilizando hasta el máximo nuestras posibilidades todo probablemente será mejor. Y por sobre todo tenemos que tratar de evitar que nuestro pensamiento haga que toda esa tristeza, sufrimiento, dolor o decepción sea aún peor. Tratar de escapar de todo lo negativo que nos rodea y no padecer más de lo necesario nos ayudará a sobrellevar de mejor manera lo negativo que estemos viviendo. 




jueves, 5 de abril de 2018

Volver a empezar

Hoy quiero hacerte una invitación.... Te invito a que te mires frente al espejo y que explores en los rincones más íntimos de tu alma. Quiero que comiences por preguntarte si eres una mujer feliz y plena en todo sentido. Si hay ciertos aspectos de tu vida que han ido quedado estancados y deseas retomar. Si hay algo de ti que no te agrada y quisieras cambiar. Si hay sueños por cumplir y metas por alcanzar. Si hay asuntos inconclusos que necesites cerrar. 

Tal vez como hija, madre, esposa, amiga, trabajadora y en cada aspecto de tu vida, has cumplido o ayudado a cumplir los sueños de los demás. Pero, ¿has realizado tus sueños? Te preocupas de las personas que amas, pero, ¿te das el tiempo para cuidar de ti misma? 

Si las respuestas frente a estas preguntas son negativas, este es el momento para que comiences a quererte, cuidarte y pensar también en ti. Lo que no significa que te volverás un ser egoísta o vanidoso. Muy por el contrario, el quererse a uno mismo es fundamental para querer de la mejor manera a un otro. 

¿Alguien te dijo que tu vida no puede cambiar? 
¿Alguien te dijo que "estás muy vieja" para cumplir tus sueños? ¿Alguien te hizo daño diciéndote que tienes poco valor? 
¿Has permitido que te agredan o te falten el respeto? 
¿Insistes en mantener una relación que no te entrega nada bueno? ¿Te has callado cuando sabes que tienes la respuesta frente a una situación complicada?  

Eres un ser bello e inteligente. Dios te ha dado un espíritu, una vida y un intelecto para que lo uses. Puede que en este momento pienses que no puedes salir del laberinto en el que estás, pero quiero decirte que sí puedes, sólo tienes que buscar dentro de ti la fortaleza y la sabiduría para lograrlo. Eres un ser que vive y que merece vivir feliz. 

¿Por qué vivir atada a tus miedos cuando puedes ser una persona libre y realizada? Si en este momento de tu vida te sientes sola, triste, desmotivada y sin fuerzas para continuar viviendo... si en las noches las preguntas sin respuesta invaden tu cabeza y no te dejan dormir... si hay días en que el sólo hecho de levantarte de la cama es una proeza, porque no tienes energías o porque piensas que la vida ya no tiene sentido... ¡¡es hora de que reacciones!! 

Regálate la oportunidad de volver a sentir, de sonreír, de quererte, de conocerte más, de soñar, de descubrir nuevas facetas en tu vida y de realizar nuevos proyectos. No dejes que la tristeza te gane la pelea, no dejes que la vida se te vaya sin haberla vivido. Si tu corazón cree que puedes lograrlo es lo único que te hace falta para comenzar a hacerlo. 








viernes, 12 de agosto de 2016

Mi filosofía de vida

Cansancio, aburrimiento, decepción, desasosiego, incertidumbre, tristeza, dolor, desesperación, temor, nostalgia, rabia... y tantas otras emociones y sentimientos he sentido al menos una vez en mi vida. ¿Y quién no? Momentos malos los ha tenido todo el mundo. Lo bueno es que las tormentas, gracias a Dios, son pasajeras y el tiempo que duren muchas veces depende de uno. 

Pienso que lo importante es estar vivo, el poder respirar, el poder valerse por sí mismo y agradecer cada día por ello, porque lamentablemente muchos no tienen ese privilegio. Que maravilloso regalo es el poder disfrutar de las cosas sencillas, de lo cotidiano, como un atardecer o un café por las mañanas en compañía del ser amado. 

Pero nos olvidamos de que es eso lo fundamental porque vivimos el día a día corriendo, con el automático encendido, para alcanzar a hacer todo lo que nos toca. Dejamos de ser conscientes de nosotros mismos, nos olvidamos de que lo más importante no está allá afuera, que no es el sólo cumplir con nuestras obligaciones, sino que está bien guardado en nuestro corazón. Nuestro corazón que late sin cesar y sin pedir nada a cambio, el que nos regala la vida sin condiciones. ¿Por qué no devolverle la mano? Brindarle calma lejos de la vorágine que día tras día nos consume. 

Problemas siempre van a existir y de cualquier índole y muchas veces no habrá cómo evitarlos. No nos queda más remedio que hacerles frente de la mejor forma posible. Por mi parte buscaré mi propia filosofía de vida, no creeré en todo lo que la masa dice. Buscaré mis propias respuestas y jamás tendré miedo a dudar de todo. Voy a adquirir experiencia de las personas buenas que me rodean y también de la sabia naturaleza. No me cansaré de aprender. Intentaré reír a pesar de todo. Valoraré el amor que me entregan y lo devolveré con creces. Tendré fe en que todo lo malo siempre terminará por pasar, en que la justicia sí existe, en que el perdón siempre será posible. 

¡Vive en plenitud. Sé feliz. Cuida tu corazón. Cuida tus ojos y nunca dejes de apreciar aquellos pequeños grandes detalles que hacen que la vida valga la pena.!




Mi mensaje no es imperativo, son sólo pensamientos que hoy quiero compartir desde esta ventana virtual. Si mis palabras han hecho eco en tu corazón será una bendición para mí. ¡Gracias a tod@s por seguir siendo parte de este espacio! 

martes, 12 de abril de 2016

Antagonismos

En muchas ocasiones todos sentimos cómo luchan dentro de nosotros fuerzas antagónicas. Queremos amar y odiamos. Queremos dar y somos egoístas. Queremos trabajar y somos flojos. Queremos ser libres y nos esclavizamos. Queremos pero no queremos. Lo que sucede es que dentro de nuestra mente se mantienen en constante lucha las fuerzas de nuestro inconsciente.

Lamentablemente la mayoría de las veces en vez de permitir que sea nuestro consciente el que nos guíe hacia una perfecta resolución de nuestros problemas, dejamos que lo hagan nuestros impulsos, las fuerzas del inconsciente que hemos ido almacenando desde la niñez hasta ahora y que se manifiestan en forma de miedos, temores, hábitos, ideas fijas, etc. El problema es que al hacer esto estamos dejando de ser libres.

Muchas personas no viven por ellas mismas, no son ellas las que sienten, las que piensan, las que actúan. Son las fuerzas de su inconsciente las que las guían, sus padres, sus profesores, sus superiores, la sociedad con sus normas, el "qué dirán", los hábitos adquiridos, las costumbres. Esas personas han crecido físicamente, pero no han crecido como personas libres. Permanecen siendo niños manipulados, dirigidos por otros. Se quejan de no vivir a gusto, se quejan de no tener alegría, se quejan de no hacer lo que quisieran, se quejan de luchas internas, se quejan de inquietudes, de ansiedades y de angustias. Son las dos fuerzas antagónicas. Su "yo" consciente quiere vivir con independencia y se siente presionado porque las fuerzas del inconsciente lo esclavizan.

De niños vivimos protegidos por la autoridad de nuestros padres, profesores, instituciones, etc. Muchas personas al llegar a mayores no se atreven a asumir sus propias vidas con sus responsabilidades, prefieren seguir siendo niños porque es más cómodo. Pero es triste, porque no viven siendo ellos mismos. Nunca están a gusto, jamás se sienten bien.

La verdad es que hay que ser muy valiente para enfrentarse con el inconsciente. Es como un salto al vacío... pero es importante hacerlo. Cuando el "yo" consciente asuma toda la responsabilidad no podrá actuar por lo que le dijeron, sino por lo que él honestamente, sin condicionamientos externos, determine. 

Adquirir esa independencia y libertad interior, libres de los condicionamientos de las diversas autoridades que hemos tenido en nuestra vida y libres también de los condicionamientos y exigencias de nuestro inconsciente, es una tarea ardua que no se consigue en un día, pero se puede lograr.

La aventura de ser libre es un riesgo duro, pero es la única manera de llegar a ser uno mismo y no estar constantemente atormentado por esa lucha interna antagónica. Sólo entonces los antagonismos internos desaparecerán, al igual que las inquietudes, los malestares y todas esas tristezas "sin saber por qué".

Amig@s: Después de un largo receso hoy vuelvo para seguir compartiendo mis publicaciones con ustedes. Junto con volver a saludarles, les agradezco sus visitas y comentarios y por supuesto doy la bienvenida a las nuevas incorporaciones. Espero que sigan estando allí del otro lado por mucho tiempo más. Para mí es muy gratificante contar con vuestra compañía en este espacio virtual. Un afectuoso abrazo para ustedes y mis buenos deseos para este fin de semana que recién comienza. 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Vive el presente

Sin duda la frase más usada durante el último tiempo es "vive el presente”. Hay cientos de libros y páginas de Internet dedicadas a reflexionar sobre lo que implica ella implica.  

Lamentablemente, basta leer un poco para darse cuenta de que su significado se ha ido tergiversando, ya que la mayoría de las personas la entienden como que deben vivir intensamente el hoy sin importarles para nada el pasado y el futuro.   

Si pensamos en el futuro... es parte esencial para el desarrollo personal el proyectarse, el proponerse metas y tener claro hacia dónde quiero dirigir mi vida. Lo importante es que esa proyección no se convierta en una obsesión que no te deje vivir y disfrutar tu momento presente. No debemos sacrificar nuestro presente pensando en que gracias a nuestra dedicación y esfuerzo nuestro futuro será mejor. El presente debe ser apreciado y disfrutado plenamente porque de esa vivencia se construye el futuro.  

Soy de la idea de ir proponiéndose pequeñas metas e ir avanzando paso a paso hasta alcanzarlas. A su vez es indispensable ir evaluando si en realidad seré capaz de lograrlas o no. 

Si tenemos un propósito en la vida viviremos más intensamente nuestro presente, porque todas nuestras acciones estarán encaminadas al fin que anhelamos y tendremos una motivación que nos impulse a seguir.  

¿Y qué hay sobre nuestro pasado? El pasado ya pasó, ahí se queda como parte de nuestra historia. Lo vivido nos sirve como experiencia. Está ahí para recordarnos aquellos errores que no debemos volver a cometer. En ningún caso debe ser la piedra de tope que nos impida avanzar con nuestra vida. También nos sirve para reconfortarnos en momentos complicados ya que nos trae a la mente momentos que ya vivimos y que han sido gratos e inolvidables.

¿Qué opinan ustedes? 

Pasado, presente y futuro... ¡esa es la cuestión!
  



¡Que tengan un excelente fin de semana!

martes, 5 de noviembre de 2013

Sin miedo frente al espejo

Cuantas veces nos hemos mirado al espejo y nos hemos sentido mal por vernos como una persona triste, cansada e incluso tonta. Nuestra mirada es vacía, y es que delata nuestro escaso amor propio. No somos capaces de mantener la mirada al frente; por el contrario, agachamos la cabeza y ahogamos el llanto para que nadie note nuestra desolación. Nos invaden pensamientos de cosas que se han ido y sentimos que el paso del tiempo es un golpe que nos duele en el alma. Nos culpamos por todo lo que hicimos mal o simplemente por aquellas que no fuimos capaces de hacer porque no tuvimos el valor suficiente. Nos deprimimos porque no podemos volver el tiempo atrás y hacer todo de una manera distinta. Nos recriminamos por nuestras actitudes. Nos criticamos por nuestras malas decisiones. Y al mismo tiempo nos preguntamos: ¿Por qué no puedo sentirme feliz? ¿Por qué no puedo aceptarme tal como soy? 

Es probable que te hayas convencido de que no eres merecedora de la felicidad. Te convenciste de que no vales lo suficiente como para que alguien se fije en ti. Incluso, en los peores días, has llegado a pensar en que sería mejor que tu corazón dejara de latir. ¿Para qué seguir viviendo si mi vida es tan vacía? 

Para responder a todas estas preguntas es necesario que vuelvas a mirarte al espejo y que más allá de tu físico veas tu ser interior. ¡Es hora de que te mires como nunca lo has hecho! Mírate fijamente a los ojos y comienza por pedirte perdón a ti misma por haberte hecho tanto daño. 

¿Sabías que la sanación empieza por el perdón? Pues sí. Y no se trata de que te pidas perdón por ser tú, sino de enfocarte en todo aquello por lo que te sientes mal, no de la persona que eres. No olvides que la aceptación de ti misma te permitirá aceptar que eres una persona valiosa, con defectos y virtudes, con errores y aciertos. No se trata de que tengas que ignorar tus faltas y que dejes de intentar mejorar, sino de valorarte a ti misma por encima de esos aspectos negativos y evitar que ellos obstaculicen el logro de tus objetivos de vida. 

Empieza por perdonarte por haber olvidado tu felicidad y dedicar tu valioso tiempo sólo a hacer feliz a los demás. Perdónate por no haber tomado las mejores decisiones. Perdónate por no haber puestos los limites para evitar que dañaran tu autoestima. Perdónate por haber permitido que un falso amor te convirtiera en un ser vulnerable. 

Convéncete de que eres una persona valiosa que merece ser feliz. Valórate dignamente. Permite que la luz de tu interior brille y se irradie hacia el exterior. Toma consciencia del amor inmenso que reflejan tus ojos. Es ese amor que emana desde el fondo de tu corazón el que desde este momento te protege. Desde hoy nada ni nadie podrá arrebatarte ese manto protector. Desde hoy comenzarás a quererte, aceptarte y respetarte por sobre todas las cosas. 

Comienza por sonreírte. Y luego mirándote a los ojos comienza a decirte:

"Me amo con todo mi corazón. Soy una mujer valiosa. Soy una mujer que merece amar y ser amada. Soy una mujer bella. Soy una mujer libre. Soy responsable de mis actos. Soy una mujer plena. Merezco ser feliz. He hecho cosas valiosas en mi vida. Valoro mis triunfos. Decido que hacer y que no. Elijo lo que me gusta. Valoro mi presente. Dejo partir mi pasado. Sé que mi futuro es bueno y seguro, porque hay un Dios que cuida de mí con amor, ahora y siempre. Desde hoy me esforzaré en ser feliz. Desde hoy valoro mi vida como debe ser."




Gracias por seguir siendo parte de este espacio. Un abrazo afectuoso para ti. 

lunes, 28 de octubre de 2013

Tu boca habla de lo que hay en tu corazón

En muchas ocasiones he quedado sorprendida al escuchar cierto tipo de conversaciones en las personas. Las conversaciones más recurrentes son sobre lo material, los lujos, el dinero, los negocios o la clave del éxito. Esas parecen ser sus preocupaciones en la vida, por sobre todo lo demás. 

Estas personas parecen tener un corazón asentado en lo material, que vive pendiente de las ganancias, de las cifras y de las ambiciones, que no late por un bello atardecer, por la belleza de las flores, por el vuelo de una mariposa multicolor, por el sonido del viento o el perfume de la primavera. 

No digo que lo material no sea necesario para vivir, lo que me parece por decir lo menos "extraño" es por qué aquellos que tienen más, son los más preocupados de lo material, como si les hiciera falta algo, cuando en realidad, les sobra.

Por otra parte, hay personas que sólo hablan de catástrofes, de desgracias, de enfermedades, de temas negativos en general. Al parecer lo único que habita en sus corazones son temores e incertidumbres. 

Y yo me pregunto ¿por qué no hablar de temas más positivos, más esperanzadores, más humanos? ¿Por qué no hablar de cosas que perdurarán en el tiempo y no de banalidades pasajeras?

La invitación que hoy quiero hacerte es a observarte, a mirar sobre qué hablas y qué es lo que por lo general estás pensando.

¿Tu corazón está más apegado a lo material, a las cosas muertas? ¿Está atrapado en el dinero y en la obsesión de obtener cada vez más, aunque no sea necesario?

En lo personal creo que mientras más cerca esté mi corazón de aquello que llamamos "la expresión más elevada de la vida", más viviré y más feliz seré con mi vida. 

Todo es bueno en la vida, todo puede que sea necesario en alguna medida, lo importante es que a cada cosa le asignemos el lugar que le corresponde. ¡No olvides que tu boca siempre hablará de lo que hay en tu corazón!

Gracias por seguir siendo parte de este espacio. ¡Que tengas una bonita semana!