martes, 5 de noviembre de 2013

Sin miedo frente al espejo

Cuantas veces nos hemos mirado al espejo y nos hemos sentido mal por vernos como una persona triste, cansada e incluso tonta. Nuestra mirada es vacía, y es que delata nuestro escaso amor propio. No somos capaces de mantener la mirada al frente; por el contrario, agachamos la cabeza y ahogamos el llanto para que nadie note nuestra desolación. Nos invaden pensamientos de cosas que se han ido y sentimos que el paso del tiempo es un golpe que nos duele en el alma. Nos culpamos por todo lo que hicimos mal o simplemente por aquellas que no fuimos capaces de hacer porque no tuvimos el valor suficiente. Nos deprimimos porque no podemos volver el tiempo atrás y hacer todo de una manera distinta. Nos recriminamos por nuestras actitudes. Nos criticamos por nuestras malas decisiones. Y al mismo tiempo nos preguntamos: ¿Por qué no puedo sentirme feliz? ¿Por qué no puedo aceptarme tal como soy? 

Es probable que te hayas convencido de que no eres merecedora de la felicidad. Te convenciste de que no vales lo suficiente como para que alguien se fije en ti. Incluso, en los peores días, has llegado a pensar en que sería mejor que tu corazón dejara de latir. ¿Para qué seguir viviendo si mi vida es tan vacía? 

Para responder a todas estas preguntas es necesario que vuelvas a mirarte al espejo y que más allá de tu físico veas tu ser interior. ¡Es hora de que te mires como nunca lo has hecho! Mírate fijamente a los ojos y comienza por pedirte perdón a ti misma por haberte hecho tanto daño. 

¿Sabías que la sanación empieza por el perdón? Pues sí. Y no se trata de que te pidas perdón por ser tú, sino de enfocarte en todo aquello por lo que te sientes mal, no de la persona que eres. No olvides que la aceptación de ti misma te permitirá aceptar que eres una persona valiosa, con defectos y virtudes, con errores y aciertos. No se trata de que tengas que ignorar tus faltas y que dejes de intentar mejorar, sino de valorarte a ti misma por encima de esos aspectos negativos y evitar que ellos obstaculicen el logro de tus objetivos de vida. 

Empieza por perdonarte por haber olvidado tu felicidad y dedicar tu valioso tiempo sólo a hacer feliz a los demás. Perdónate por no haber tomado las mejores decisiones. Perdónate por no haber puestos los limites para evitar que dañaran tu autoestima. Perdónate por haber permitido que un falso amor te convirtiera en un ser vulnerable. 

Convéncete de que eres una persona valiosa que merece ser feliz. Valórate dignamente. Permite que la luz de tu interior brille y se irradie hacia el exterior. Toma consciencia del amor inmenso que reflejan tus ojos. Es ese amor que emana desde el fondo de tu corazón el que desde este momento te protege. Desde hoy nada ni nadie podrá arrebatarte ese manto protector. Desde hoy comenzarás a quererte, aceptarte y respetarte por sobre todas las cosas. 

Comienza por sonreírte. Y luego mirándote a los ojos comienza a decirte:

"Me amo con todo mi corazón. Soy una mujer valiosa. Soy una mujer que merece amar y ser amada. Soy una mujer bella. Soy una mujer libre. Soy responsable de mis actos. Soy una mujer plena. Merezco ser feliz. He hecho cosas valiosas en mi vida. Valoro mis triunfos. Decido que hacer y que no. Elijo lo que me gusta. Valoro mi presente. Dejo partir mi pasado. Sé que mi futuro es bueno y seguro, porque hay un Dios que cuida de mí con amor, ahora y siempre. Desde hoy me esforzaré en ser feliz. Desde hoy valoro mi vida como debe ser."




Gracias por seguir siendo parte de este espacio. Un abrazo afectuoso para ti. 

20 comentarios:

  1. gracias Carolina por tus palabras, alientan de verdad, en este momento estoy con temas muy dificiles de pega y esto a lo menos me ha dado un segundo de instrospección y se agradece! un abrazo.

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    1. Buenos días Carla! Agradezco tu comentario y me alegra saber que te ha gustado. Siempre viene bien un momento de introspección al día, como buen autocuidado. Te deseo un lindo día. Un abrazo!

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  2. Hay veces Carolina, que nos vemos divinas y reconocemos nuestra validez, pero hay otros que ni poniendo nuestra mejor intención se consigue. Gracias por aportarnos tu saber. Un abrazo

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    1. A todas nos pasa Anita. Para mí es gratificante compartir lo que pienso y siento. Gracias a ti por estar siempre presente en mi blog. Besitos.

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  3. maravilloso texto, con tu permiso me lo copio para recordarmelo sobre todo en esos momentos bajosen los que más se necesita, un beso inmenso y gracias por todo lo que nos enseñas cada vez que publicas entradas como esta, me alegro mucho de haber conocido tu blog :)

    www.diariodeUnaPersonalShopper.blogspot.com

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    1. Muchas gracias por tu amable comentario. Por supuesto que te puedes llevar el texto =D Yo también me siento feliz de que te guste el blog y me visites. Un abrazo grande para ti!

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  4. A veces a quien cuesta perdonar más es a uno mismo, incluso aunque no tengas la culpa de lo que has vivido. Un beso.

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    1. Así es Susana, es tremendamente difícil. Es por eso que quise compartir este texto y darle una manito a quien pueda necesitarla en esos momentos más complicados en que sentimos que todo nos sale mal o en que pensamos que en todo nos hemos equivocado. Gracias por participar del blog. Besos!

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  5. He pasado por la etapa de usar este tipo de textos para levantar mi autoestima, o para sentirme mejor cuando estaba mal. ¡Y funciona!
    Sonreírse... Sobre todo hay que sonreírse (a una misma).
    Me encantó el post. Un besito

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    1. ¡¡Claro que funciona!! Gracias por dejar tu huella querida amiga Eva. Recibe un abrazo afectuoso.

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  6. Me encanto este post amiga ,, pucha!, que cuesta perdonarse y aceptarse ,, me hace muy bien leer tus textos., eres un bálsamo en nuestras vidas
    Besos

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    1. Gracias por tus palabras amiga, me alegra saber que es de utilidad lo que comparto en el blog. Muchos cariños a la distancia.

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  7. Hola Carolina, es una entrada muy gratificante. A veces necesitamos un empujón para poder seguir adelante.
    saludos.

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    1. Gracias por tu comentario. Eres muy bienvenida a mi blog. Saludos para ti también.

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  8. Así mismo es Carolina, es tan difícil perdonar nuestros errores que nos hacemos más daño nosotros que a la misma persona agraviada. En el interior está la fuerza. Muy buen post querida amiga.
    Abrazos y buen fin de semana.

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    1. Gracias amiga por dejar tu huella. Siempre eres un aporte a este espacio. Cariños a la distancia!!!!

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  9. Carolina, muy lindo tu texto, todo comienza con el perdón hacia uno mismo, con el entender que lo pasado ya fue simplemente, y que solo el ahora es lo que importa, que no podemos cargar con cosas que atan a la tristeza..cuesta, y mucho, salir de situación así, pero se puede si se intenta con ganas...
    el leerte me recordó la técnica del Ho´oponopono :)
    Bendiciones

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    1. Hola Luis, agradezco tus palabras. Bendiciones para ti Hoy y Siempre.

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  10. Hola Carola,
    buenos días,
    excelente entrada,
    por mi parte trato de no mirarme mucho al espejo, pues tengo miedo a enamorarme!
    es que siempre me gustaron las personas feas =)

    Te deseo una gran semana
    un abrazo

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    1. Hola poeta, muchas gracias por dejar tu comentario. Siempre me robas una sonrisa jeje Besos amigo, feliz fin de semana!!

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